miércoles, 17 de diciembre de 2008

downtown




When you're alone and life is making you lonely, you can always go downtown.
When you've got worries, all the noise and the hurry seems to help, I know, downtown.

Just listen to the music of the traffic in the city,
Linger on the sidewalk where the neon signs are pretty.
How can you lose?

The lights are much brighter there
You can forget all your troubles, forget all your cares and go...
Downtown, things'll be great when you're
Downtown, no finer place for sure,
Downtown, everything's waiting for you.


Don't hang around and let your problems surround you there are movie shows downtown.
Maybe you know some little places to go to where they never close downtown.

Just listen to the rhythm of a gentle bossanova,
You'll be dancing with 'em too before the night is over,
Happy again.

The lights are much brighter there
You can forget all your troubles, forget all your cares and go...
Downtown, things'll be great when you're
Downtown, no finer place for sure,
Downtown, everything's waiting for you.


And you may find somebody kind to help and understand you,
Someone who is just like you and needs a gentle hand to
Guide them along.

So, maybe I'll see you there,
We can forget all our troubles, forget all our cares and go...
Downtown, things'll be great when you're
Downtown, don't wait a minute more,
Downtown, everything's waiting for you.


Downtown...

:)

lunes, 8 de diciembre de 2008

a propósito de una conversación


"A veces necesito creer que las personas son buenas aunque me decepcionen una y otra vez."

Eso escuché en una serie de televisión, hace no mucho. Y el caso es que yo pienso exactamente lo mismo.

Últimamente no hago más que recibir avisos sobre las personas que me rodean. Contradictorios, por otra parte.
Y lo único que se me ocurre es ignorarlos. Porque, por suerte o por desgracia, yo no sé aprender así. No he sabido nunca y dudo que vaya a empezar ahora.
Siempre he aprendido de las caídas. O mejor, de levantarme después.
Y nada me hará cambiar mi idea sobre las oportunidades. Creo que todos merecemos una. Incluso dos. O nueve.
Por eso prefiero dar ese margen a las personas para que se muestren tal y como son. Y yo espero lo mismo, aunque eso no ocurre siempre.
Pero, claro está, cuando a una se le llena el carro del desencanto y de las decepciones (ya sean nueve, o veinticuatro) también tiene la capacidad para enseñarles dónde está la puerta. Y para asegurarse de que la cierran tras de sí cuando salgan, no sea que se les ocurra volver.

Confiada sí, pero no tonta.

sábado, 6 de diciembre de 2008

a veces, sencillamente, no hay consuelo

Lo intento. Intento buscar algo que decir. Algo sensato, una palabra de aliento. Algo.
Tengo que concentrarme para que no me ahogue este nudo que tengo en la garganta y que no me deja pronunciar una sola sílaba.
En el fondo, da igual que hable o que permanezca contigo en silencio, porque sé que tienes la certeza de que estoy donde he estado siempre, y que no pienso moverme. A nosotros nunca nos han hecho falta las palabras.
Prometo ser fuerte. Prometo no tambalearme. Prometo servirte de apoyo. Prometo escuchar. Prometo luchar contigo.
Por algo soy tu hermana mayor.
Por algo soy tu neechan.

lunes, 1 de diciembre de 2008

¿qué sabes de mí?

Sé que te gustan los pollos del Dia. Eso iba en serio.
También sé que no haces la cama, generalmente. Que tienes un doble en un videojuego. Que te gusta jugar con tus rizos. Que ves Futurama y que te quedas con Bender, aunque prefieres al Pato Donald por encima de cualquier otro (incluso de Jafar). Que tienes un sombrero de estar guapo/a y te lo quitarías ante Sabina. Que te encanta el Rojo (TD). Que tienes que hacer las prácticas de monitor para poder alegrarme los campamentos. Que no te sienta bien el frío de León.
Además, sé que te aburre mi película favorita. Que a ti también te han roto el corazón. Que echas de menos. Que se te da muy bien mentir, y que tu mentira favorita es "ya te llamo yo". Que no existen los canallas ni los villanos (pero tu villano favorito es el Joker) . Que te pones tus gafas de pasta para ir de bohemio interesante. Que tocas la guitarra y compones, aunque digas que no se te da bien. Que no te gusta hablar de la familia, ni de cualquier otra cosa personal. Que te miras en los espejos porque vives rodeado de ellos, desde que te levantas hasta que sales por la puerta. Que tienes una banda de rock de orcos. Que sientes predilección por las caderas anchas, y los mofletes. Que escribes sin faltas de ortografía. Que Mississippi es más que un estado, o un río. Que todavía me debes un baile...


Y seguiré pensando.

domingo, 23 de noviembre de 2008

where I stood

Había escrito una larga disertación sobre lo mucho que podía haber cambiado mi vida durante este fin de semana (mientras yo permanecía ajena a todo). Pero lo he pensado mejor y, como no quiero que ninguno de nosotros tengamos que traer a nuestra memoria recuerdos que están mejor guardaditos en un cajón, he decidido borrarlo.
A cambio, os dejo con una canción que me gusta mucho. Y ya está.


I don't know what I've done or if I like what I've begun,
But something told me to run and honey, you know me it's all or none.

There were sounds in my head, little voices whispering that I should go and this should end.
Oh and I found myself listening.

'Cos I dont know who I am, who I am without you,
All I know is that I should.
And I don't know if I could stand another hand upon you,
All I know is that I should.
'Cos she will love you more than I could,
She who dares to stand where I stood.

See I thought love was black and white, that it was wrong or it was right,
But you ain't leaving without a fight and I think I am just as torn inside.

'Cos I dont know who I am, who I am without you,
All I know is that I should.
And I don't know if I could stand another hand upon you,
All I know is that I should.
'Cos she will love you more than I could,
She who dares to stand where I stood.

And I won't be far from where you are if ever you should call.
You meant more to me than anyone I ever loved at all,
But you taught me how to trust myself and so I say to you this is what I have to do.

'Cos I dont know who I am, who I am without you,
All I know is that I should.
And I don't know if I could stand another hand upon you,
All I know is that I should.
'Cos she will love you more than I could,
She who dares to stand where I stood.
Oh, she who dares to stand where I stood
...


martes, 18 de noviembre de 2008

¿capaz o incapaz?

- ¿Qué quieres ser de mayor?
- Tirano.
- ¡Uooo tirano! ¿Con todo un pueblo sometido?
- Pues claro… con un harén, muchos esclavos, y torturas los jueves por la mañana.
- Mola.
- ¿Y tú?
- Pues yo… no, es una idiotez.
- ¡Vamos, dilo!
- No, no te va a gustar.
- Yo te lo he dicho, ¡cuenta!
- Quisiera ser un flan. Un flan de albaricoque, o uno normal. Un flan tibio en el escaparate de una pastelería.
- ¿Un flan…? ¿Un postre?
- Pues claro, ¡qué otra cosa va a ser! No hay cuarenta mil cosas que conozcas que se llamen flan.
- Un flan... flan... ¡Claro que sí, un flan! ¡Pues claro, eso sí que mola!


[...]





- Nunca hemos hablado del futuro tú y yo. Me refiero a nuestros futuros.
- ¿Nuestros futuros? Yo habría dicho espontáneamente nuestro futuro. Supongo que me conformaba con el presente. Supongo que nos veía seguir así durante años. Qué tonta...
Por cierto, hablamos del futuro, una vez; y no nos equivocamos mucho. Tú estás aprendiendo a ser un tirano y yo un flan.



[ Jeux d'enfants ]

jueves, 13 de noviembre de 2008

a pesar de todo, viviremos en nuestra República feliz

No te lo he dicho, pero me encanta hablar contigo sobre todo lo que nos pasa. Todo lo malo.
Y me gusta porque siempre acabamos dándonos cuenta de que, aunque llevemos días, semanas, meses sin vernos, podemos resumir nuestras historias en una sola historia común que, en el fondo, nos hace incluso gracia.
Es irónico cómo, las personas que no se querían ir, las que no se querían comprometer con nada, son aquellas que han cargado a sus espaldas un montón de maletas y cajas y las han colocado en otro lugar, lejos de aquí.
Y también lo es ver cómo, situaciones similares, avanzan y tienen un final feliz si se trata de los demás y acaban en el mismo punto de la espiral si se trata de nosotras.
O cómo un interés que parece mutuo (y bien digo, parece) acaba desencadenando otra de nuestras charlas, no más de 23 días después.
Entonces volvemos a preguntarnos qué pasa, qué hemos hecho mal esta vez (porque, a estas alturas, también aceptamos que hemos sido nosotras). Y así hasta... hasta que llegue la casa de los gatos, o la hora de vivir con una hermana gemela que cose calcetines.

Mi madre siempre me ha dicho aquello de "mal de muchos, consuelo de tontos". Y no es que me consuele pensando que no soy la única en esta situación, o que me alegre de que, precisamente tú, precisamente vosotras, estéis así, como yo. Pero es cierto que sería mucho peor si tuviera que montarme sola en esta noria (con plazas para cuatro).
Y, en el fondo, pasamos un buen rato dándonos cuenta de que somos un completo desastre para las relaciones, sean las que sean. Y nos reimos. Porque, ¿qué vamos a hacer si no reír?

Además, siempre he pensado (o he querido pensar) que el tiempo pone a cada uno en su lugar, que todo lo que hacemos, bueno o malo, nos viene devuelto de la misma manera. Así que, algún día, esos que están arriba, y no precisamente por méritos propios, bajarán. Y a nosotras nos tocará subir.

Y si no, ¿quién dice que no podamos ser felices en nuestra casa pintada de colores?

martes, 11 de noviembre de 2008

cerrando un nuevo círculo

Siempre he pensado que todo en esta vida sucede por una razón, aunque tengamos que esperar mucho tiempo para descubrir cuál es, y muchas veces ni siquiera lleguemos a saberlo con certeza.
También creo que existe una ilusión que impulsa el motor del cambio y una fábula que lo inspira.
Al menos, así ha sido conmigo.
Pero, como en todo cuento, tarde o temprano llega el momento en que aparece la última hoja y un fin sella la historia.
Y así, otro libro que se cierra.



"Ella salió con la vía láctea tatuada en la cara mientras murmuraba:
¿cómo pueden hablar de lo que no saben?"

lunes, 27 de octubre de 2008

sinsentido

Sonrisas torcidas al bajar el autobús. Un paraguas que se hace más grande cuando llueve. Listas interminables de preguntas sin respuesta. Decisiones a contracorriente. Comer a medias la tortilla. Fotos de días que no recuerdo. Películas que no veremos nunca. Fanta de naranja en los cajones. Olvidarme de regar las razones por las que echar de menos. Las cortinas de lunares que queríamos para nuestro salón. Gente que cree conocerme. Apostar por un camino que no tiene final. Quedarse dormida con el teléfono entre las manos. Lo lejos que están las ranas de las mariposas. Cartas que no llegan. Cepillos de dientes que se quedan cuando tú te vas. Los kilómetros y el avión, otra vez. Razones siempre insuficientes. Hormigas en el colchón. Mensajes por la mañana. Hacer casas de tiza en el suelo. Zapatos de tacón por el pasillo. No dejar de sonreir.

viernes, 24 de octubre de 2008

empezando a despertar

Es curioso lo fácil que me resultó en su día renunciar a quince años de pasión. Una pasión que, últimamente, me daba más penas que alegrías.
Es triste tener que decir adiós a algo que te ha llenado de vida durante tanto tiempo, y por lo que has luchado tanto. Pero supongo que hay que aprender a cerrar puertas. Que hay cosas que, a veces, pierden su sentido y empiezan a doler. Y esta ya llevaba doliendo demasiado tiempo.
No negaré que lo echo de menos. Quince años son muchos años, muchos momentos, muchos nervios, muchas lágrimas, muchas fiestas, muchas obras, muchas horas de ensayo... y, sobre todo, muchas personas. Por supuesto que lo echo de menos.

Es curioso lo fácil que me resultó en su día renunciar a quince años de pasión.
Y lo difícil que se me hace ahora que empiezo a ser consciente de que, efectivamente, se acabó. Y de que nada nunca volverá a ser lo mismo.
El tiempo dirá si, a partir de ahora, nos espera algo mejor.