sábado, 6 de diciembre de 2008

a veces, sencillamente, no hay consuelo

Lo intento. Intento buscar algo que decir. Algo sensato, una palabra de aliento. Algo.
Tengo que concentrarme para que no me ahogue este nudo que tengo en la garganta y que no me deja pronunciar una sola sílaba.
En el fondo, da igual que hable o que permanezca contigo en silencio, porque sé que tienes la certeza de que estoy donde he estado siempre, y que no pienso moverme. A nosotros nunca nos han hecho falta las palabras.
Prometo ser fuerte. Prometo no tambalearme. Prometo servirte de apoyo. Prometo escuchar. Prometo luchar contigo.
Por algo soy tu hermana mayor.
Por algo soy tu neechan.

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