domingo, 23 de noviembre de 2008

where I stood

Había escrito una larga disertación sobre lo mucho que podía haber cambiado mi vida durante este fin de semana (mientras yo permanecía ajena a todo). Pero lo he pensado mejor y, como no quiero que ninguno de nosotros tengamos que traer a nuestra memoria recuerdos que están mejor guardaditos en un cajón, he decidido borrarlo.
A cambio, os dejo con una canción que me gusta mucho. Y ya está.


I don't know what I've done or if I like what I've begun,
But something told me to run and honey, you know me it's all or none.

There were sounds in my head, little voices whispering that I should go and this should end.
Oh and I found myself listening.

'Cos I dont know who I am, who I am without you,
All I know is that I should.
And I don't know if I could stand another hand upon you,
All I know is that I should.
'Cos she will love you more than I could,
She who dares to stand where I stood.

See I thought love was black and white, that it was wrong or it was right,
But you ain't leaving without a fight and I think I am just as torn inside.

'Cos I dont know who I am, who I am without you,
All I know is that I should.
And I don't know if I could stand another hand upon you,
All I know is that I should.
'Cos she will love you more than I could,
She who dares to stand where I stood.

And I won't be far from where you are if ever you should call.
You meant more to me than anyone I ever loved at all,
But you taught me how to trust myself and so I say to you this is what I have to do.

'Cos I dont know who I am, who I am without you,
All I know is that I should.
And I don't know if I could stand another hand upon you,
All I know is that I should.
'Cos she will love you more than I could,
She who dares to stand where I stood.
Oh, she who dares to stand where I stood
...


martes, 18 de noviembre de 2008

¿capaz o incapaz?

- ¿Qué quieres ser de mayor?
- Tirano.
- ¡Uooo tirano! ¿Con todo un pueblo sometido?
- Pues claro… con un harén, muchos esclavos, y torturas los jueves por la mañana.
- Mola.
- ¿Y tú?
- Pues yo… no, es una idiotez.
- ¡Vamos, dilo!
- No, no te va a gustar.
- Yo te lo he dicho, ¡cuenta!
- Quisiera ser un flan. Un flan de albaricoque, o uno normal. Un flan tibio en el escaparate de una pastelería.
- ¿Un flan…? ¿Un postre?
- Pues claro, ¡qué otra cosa va a ser! No hay cuarenta mil cosas que conozcas que se llamen flan.
- Un flan... flan... ¡Claro que sí, un flan! ¡Pues claro, eso sí que mola!


[...]





- Nunca hemos hablado del futuro tú y yo. Me refiero a nuestros futuros.
- ¿Nuestros futuros? Yo habría dicho espontáneamente nuestro futuro. Supongo que me conformaba con el presente. Supongo que nos veía seguir así durante años. Qué tonta...
Por cierto, hablamos del futuro, una vez; y no nos equivocamos mucho. Tú estás aprendiendo a ser un tirano y yo un flan.



[ Jeux d'enfants ]

jueves, 13 de noviembre de 2008

a pesar de todo, viviremos en nuestra República feliz

No te lo he dicho, pero me encanta hablar contigo sobre todo lo que nos pasa. Todo lo malo.
Y me gusta porque siempre acabamos dándonos cuenta de que, aunque llevemos días, semanas, meses sin vernos, podemos resumir nuestras historias en una sola historia común que, en el fondo, nos hace incluso gracia.
Es irónico cómo, las personas que no se querían ir, las que no se querían comprometer con nada, son aquellas que han cargado a sus espaldas un montón de maletas y cajas y las han colocado en otro lugar, lejos de aquí.
Y también lo es ver cómo, situaciones similares, avanzan y tienen un final feliz si se trata de los demás y acaban en el mismo punto de la espiral si se trata de nosotras.
O cómo un interés que parece mutuo (y bien digo, parece) acaba desencadenando otra de nuestras charlas, no más de 23 días después.
Entonces volvemos a preguntarnos qué pasa, qué hemos hecho mal esta vez (porque, a estas alturas, también aceptamos que hemos sido nosotras). Y así hasta... hasta que llegue la casa de los gatos, o la hora de vivir con una hermana gemela que cose calcetines.

Mi madre siempre me ha dicho aquello de "mal de muchos, consuelo de tontos". Y no es que me consuele pensando que no soy la única en esta situación, o que me alegre de que, precisamente tú, precisamente vosotras, estéis así, como yo. Pero es cierto que sería mucho peor si tuviera que montarme sola en esta noria (con plazas para cuatro).
Y, en el fondo, pasamos un buen rato dándonos cuenta de que somos un completo desastre para las relaciones, sean las que sean. Y nos reimos. Porque, ¿qué vamos a hacer si no reír?

Además, siempre he pensado (o he querido pensar) que el tiempo pone a cada uno en su lugar, que todo lo que hacemos, bueno o malo, nos viene devuelto de la misma manera. Así que, algún día, esos que están arriba, y no precisamente por méritos propios, bajarán. Y a nosotras nos tocará subir.

Y si no, ¿quién dice que no podamos ser felices en nuestra casa pintada de colores?

martes, 11 de noviembre de 2008

cerrando un nuevo círculo

Siempre he pensado que todo en esta vida sucede por una razón, aunque tengamos que esperar mucho tiempo para descubrir cuál es, y muchas veces ni siquiera lleguemos a saberlo con certeza.
También creo que existe una ilusión que impulsa el motor del cambio y una fábula que lo inspira.
Al menos, así ha sido conmigo.
Pero, como en todo cuento, tarde o temprano llega el momento en que aparece la última hoja y un fin sella la historia.
Y así, otro libro que se cierra.



"Ella salió con la vía láctea tatuada en la cara mientras murmuraba:
¿cómo pueden hablar de lo que no saben?"