Brindo...
Por los que sonríen y aplauden ante los buenos gestos de los demás y después se dan la vuelta. Por los que aceptan gustosos los favores y olvidan devolverlos. Por los que ven las hazañas de los otros, pero no saben aprender de ellas. Por los que se apoyan en los demás para levantarse, y nunca ofrecen su hombro. Por los que se aprenden tu número de teléfono sólo para llamar en caso de necesidad. Por los que utilizan tu pañuelo para secar sus lágrimas y nunca preguntan si te hace falta un kleenex. Por los que no coinciden conmigo en la definición de amigo, y desconocen el término reciprocidad.
Por los interesados. Por los mentirosos. Por los desagradables. Por los egoístas. Por los falsos.
Hoy, y sólo hoy, brindo por los que se limitan a recibir.
¡Chin, Chin!
